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Home: Salud Masculina: La Menopausia Masculina

Salud Masculina
La Menopausia Masculina



Por Chris Woolston
CONSUMER HEALTH INTERACTIVE

Abajo:
 • Una pizca de verdad
 • Cuando la testosterona desaparece
 • ¿Una inyección de testosterona?


No son sólo las mujeres las que experimentan los sofocos (hot flashes) en sus años mayores. En el proceso de envejecimiento, los hombres también pueden experimentarlos, junto con la osteoporosis, niveles reducidos de energía y vitalidad sexual, y una serie de otros problemas que millones de mujeres en plena menopausia reconocerían. En los últimos años, periodistas de la salud, miembros del público en general, y unos cuantos médicos han adoptado el término "menopausia masculina" para describir los cambios que experimentan algunos hombres a medida que envejecen.

El uso del término es un tanto controvertido y, por lo menos en parte, un tanto erróneo. (De hecho, una editorial de 2007 en la revista Menopause expresó la opinión de que ya había llegado la hora de darle "un entierro decente" al concepto de la "menopausia masculina".) No obstante, los hombres deben saber que a medida que transcurren los años y los niveles hormonales disminuyen, pueden enfrentar nuevos síntomas y desafíos.

Una pizca de verdad

Algo de verdad hay detrás del término menopausia masculina. Como las mujeres mayores, los hombres mayores tienen menos hormonas sexuales. Pero hay una gran diferencia entre la menopausia femenina y la supuesta versión masculina: mientras que los niveles de estrógeno se reducen bruscamente durante la menopausia femenina, la testosterona y otras hormonas masculinas se disipan por lo general de manera lenta y gradual. En los hombres, las hormonas empiezan a declinar a partir de los treinta o cuarenta años, pero la caída no es tan dramática como en el caso de las mujeres. El simple hecho de que algunos hombres, tales como Strom Thurmond y Tony Randall, pueden engendrar hijos pasados los setenta años demuestra que las reglas del envejecimiento para hombres no son las mismas que rigen para las mujeres.

Existe otra diferencia enorme: mientras los síntomas de la menopausia femenina están vinculados directamente a los niveles de estrógeno, la situación de los hombres no es tan clara. Algunos hombres con niveles relativamente altos de testosterona exhiben a la vez un apetito sexual y nivel de energía disminuidos, entre otros síntomas de envejecimiento. Al mismo tiempo, muchos hombres con niveles de testosterona relativamente bajos no parecen tener problema alguno en sus años mayores.

En 2007 un estudio de más de 300 hombres suecos de entre 55 y 75 años de edad y en buen estado general de salud, concluyó que no se puede juzgar a un hombre únicamente por sus niveles de testosterona. Entre los tantos problemas vinculados con el envejecimiento, los investigadores encontraron que sólo tres son especialmente comunes en los hombres con bajos niveles de testosterona. El grupo de hombres con los niveles más bajos de testosterona eran más propensos a experimentar los sofocos, coincidiendo con la información publicada en la revista Menopause. Asimismo, los hombres de este grupo indicaron con mayor frecuencia que su desempeño laboral se había deteriorado y que notaban una perdida de fuerza y capacidad de resistencia.

Con la excepción de estos problemas, los hombres con niveles más bajos de testosterona parecían gozar de la misma calidad de vida que los hombres de la misma edad con niveles altos de testosterona. En otras palabras, los hombres que gozan de buena salud no precisan de altos niveles de testosterona para sentirse sanos y felices.

Cuando la testosterona desaparece

El valor de la testosterona se hace más aparente cuando desaparece del todo. Algunos hombres que reciben tratamientos para el cáncer de la próstata se encuentran repentinamente con poco o nada de testosterona, una situación que se parece más a la menopausia femenina. Estos hombres tienen tendencia a la depresión, los sofocos, los huesos quebrados, la anemia, los pechos agrandados, problemas para pensar, pérdida de la masa muscular y fuerza y, en general, una calidad de vida disminuida. Los suplementos de testosterona no son seguros para los hombres que sufren de cáncer de la próstata, ya que pueden estimular el crecimiento del cáncer. Sin embargo, hay otras maneras de aliviar algunas de esas complicaciones. Por ejemplo, el ejercicio regular puede ayudar a restituir la masa muscular y la fuerza. Y aunque actualmente no hay un tratamiento estándar para los sofocos en los hombres, los estudios pilotos en pacientes han mostrado que los anti-depresivos tales como Effexor (venlafaxina hidrocloruro) y Paxil (paroxetina) pueden ayudar a reducir los sofocos. Por otro lado, este uso se considera como no autorizado y no ha sido aprobado por la Administración de Alimentos y Drogas de los EE.UU.

¿Una inyección de testosterona?

No es de extrañar que al ir envejeciendo, los hombres se pregunten si acaso una inyección de testosterona no les ayudaría a recuperar algo de su juventud. En algunos casos, sí tiene sentido que un médico recete una inyección de testosterona. También es una opción popular: cada año, los médicos emiten alrededor de 2 millones de recetas de testosterona.

Pero las inyecciones de testosterona no son para todos. Si un hombre mayor padece de osteoporosis, o tiene problemas para pensar, depresión, u otros problemas que se han vinculado con bajos niveles de testosterona, un médico quizás decida medirle los niveles de testosterona en la sangre, aunque no es un examen de rutina. Si los resultados muestran un nivel excepcionalmente bajo, se podría intentar un tratamiento a base de testosterona. Para asegurarse de administrar la dosis adecuada, un médico debe controlar periódicamente los niveles de la hormona en la sangre. La hormona se puede administrar en forma de inyección o en forma de una crema gelatinosa que puede sobarse en la piel o en las encías. Los tratamientos de testosterona parecen ser seguros, aunque no se han realizado estudios que evalúen sus efectos a largo plazo. Aunque históricamente se ha temido que los tratamientos a base de testosterona podrían elevar los riesgos de contraer cáncer de la próstata o de desarrollar problemas del corazón, hasta la fecha tales efectos no se han comprobado.

Aun en casos cuando un hombre tiene niveles bajísimos de testosterona, una gelatina o un parche no es un curalotodo. Puede que le ayude a formar más músculos, pero los estudios indican que probablemente no le ayude mucho a mejorar su capacidad física. Y si bien las dosis adicionales de testosterona pueden provocar en él un mayor deseo sexual, puede que no hagan gran cosa para mejorar sus erecciones, sobre todo si tiene otra condición médica que contribuya a la disfunción eréctil.

Las hormonas son importantes. Pero para la vida y la salud de los hombres, hay cosas más importantes que la testosterona.

-- Chris Woolston, MS, es un editor contribuyente para Consumer Health Interactive y fue un escritor de planta para la revista Hippocrates. Ha escrito para las revistas Health, y Prevention, entre otras. Escribe The Healthy Skeptic (El Escéptico Sano), una columna en el periódico Los Angeles Times. Es co-autor de Generation Extra Large: Rescuing Our Children from the Epidemic of Obesity (Perseus paperback, 2006).



Referencias


Harvard Medical School. Hormone replacement, the male version. 2004. http://www.health.harvard.edu/newsweek/Hormone-replacement-the-male-version.htm

Andropause: symptom management for prostate cancer patients treated with hormonal ablation. The Oncologist. 2003. 8(5): 474-487.

Brawer, M.K. Testosterone replacement in men with andropause: An overview. Reviews in Urology. 2004. 6(suppl. 6): S9-S15.

Spetz, A.C. et al. Testosterone correlated to symptoms of partial andorgen deficiency in aging men (PADAM) in an elderly Swedish population. Menopause. 2007. 14(6): 999-1005.

McKinlay, John B., Thomas G. Travison, et al. "Male menopause," Menopause 2007 14 (6) 973-375

Quella, S.K., Loprinzi, C.L., Sloan, J., et al. Pilot evaluation of venlafaxine for the treatment of hot flashes in men undergoing androgen ablation therapy for prostate cancer. Journal of Urology. 1999 Jul;162(1):98-102

Loprinzi, C.L., Barton, D.L., Carpenter, L.A., et al. Pilot evaluation of paroxetine for treating hot flashes in men. Mayo Clinic Proceedings. 2004 Oct;79(10):1247-51



Revisado por Michael Potter, MD, médico asistente y profesor clínico asociado en la Universidad de California, San Francisco. Así mismo, es un profesional oficialmente certificado como médico de familia.

First published August 25, 2008
Copyright © 2008 Consumer Health Interactive


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